En SED ONGD, entendemos el voluntariado no como una acción puntual, sino como un estilo de vida. No se trata solo de cruzar el océano; se trata de romper los muros de la indiferencia. Nuestras experiencias de voluntariado internacional y local son una invitación a mirar la realidad con otros ojos, a dejarse tocar por las injusticias del mundo y a trabajar, codo a codo, por una ciudadanía global basada en la solidaridad y la justicia.
¿Estás listo para dejar que la realidad te transforme? Descubre el mundo a través del encuentro.
Cuando hice el voluntariado con niños de secundaria el año pasado tuve la suerte de vivir una experiencia inolvidable con ellos, y ahora siento una gran motivación para seguir aprendiendo y aportando.
Un día corriente de marzo, durante una conversación con una profesora, donde explicaba su experiencia de voluntariado en Ecuador, dentro de mí surgió una inquietud de envidia que expresé con un “ojalá”.
Durante tres semanas, estuvimos apoyando, sobre todo, a los alumnos del 7º curso que no saben leer ni escribir. Son cerca de la mitad. Llegan desde las distintas escuelitas primarias de la región, donde muchos acaban por no aprender prácticamente nada en seis años.