El pasado sábado, 3 de octubre, se celebró el encuentro de cierre del voluntariado de SED en Colombia, Paraguay, Tanzania y Bangladesh. Nos reunimos en el Casal Marista para compartir las experiencias vividas este verano en el marco del programa de Iniciación al Voluntariado Internacional.
Fue un día muy interesante y emotivo porque, a través de vídeos, presentaciones, fotos y sus testimonios, cada participante nos transportó a los diferentes lugares donde vivieron durante unas semanas. Nos explicaron todo lo que significó sentirse acogidas y cambiar, durante ese tiempo, sus vidas, intentar integrarse y ser parte de las comunidades locales que las recibieron: de Medellín y Bogotá hasta Horqueta, pasando por Masonga, Mwanza o Giasnagar. También lo que implicó acostumbrarse a las diferentes rutinas, horarios, comidas y formas de hacer y relacionarse con una mirada abierta, empática y libre de juicio adaptándose a la realidad que vivieron.
Durante estas semanas, los y las voluntarias han acompañado a jóvenes, realizado actividades para niños y niñas, hablado con familias y educadores, han descubierto nuevos lugares, han aprendido y se han llevado más de lo que cabe en una maleta: lugares, momentos, personas, sensaciones y un largo etcétera que cada una conoce y atesora dentro de sí.
No queremos dejar pasar la oportunidad de agradecer también a los diferentes socios locales por su recibimiento durante toda la estancia. A los Hermanos Maristas de las comunidades de Colombia, Paraguay, Tanzania y Bangladesh, a la Fundación Huellas en Medellín y a las Hermanas del Verbo Encarnado de Masonga.
Desde SED esperamos que esta experiencia de solidaridad no sea solo un recuerdo, sino una semilla que siga creciendo y nos ayude a mirar el mundo con más conciencia, compromiso y esperanza.
Gracias a todos los que habéis hecho esta experiencia de voluntariado, por dejaros interpelar por las realidades vividas y por querer formar parte de un mundo más justo y fraternal.

